martes, 11 de agosto de 2015

¿ Una lectura critica de la cura en ambiente húmedo ?



Curación húmeda de heridas

Hay dos documentos con frecuencia citado como evidencia de que la cicatrización de heridas es mejor en un ambiente húmedo. Ambos documentos fueron publicados en la década de 1960 en la revista científica Nature.  

El primero fue publicado en 1962 por George Winter trabajando en Londres, Reino Unido. En el informe describe cómo las heridas de piel de grosor parcial se han creado utilizando un bisturí en la piel de los cerdos blancos grandes. Las heridas fueron divididas en dos grupos. Heridas de control se a que sane la exposición directa al aire y la formación de una costra. Heridas experimentales se mantiene húmedo cubriendo en la película de polietileno. Seis heridas de control y 6 heridas experimentales fueron creadas en el cerdo y las heridas se examinan bajo el microscopio (probablemente después de la escisión herida) en los días 1, 3, 5, 7, 9 y 11. A  los 3 días que había más de curación (epitelización) en el grupo de ambiente húmedo en comparación con el grupo control. En cinco días las heridas en ambiente húmedo se curaron y en 7 días todas las heridas incluyendo el control de las heridas sanaban.

El segundo estudio fue publicado en 1963 por Hinman y Maibach de California. En su estudio en voluntarios sanos adultos  se realizaron  pequeñas heridas en la parte interna del antebrazo. Un antibiótico (neomicina) se aplicó a todas las heridas y las heridas de control quedaron expuestas al aire para curar como una costra. En las heridas experimentales  se utilizó polietileno para cubrir las heridas. Los días 3, 5, 7 y 9 las  heridas fueron biopsiadas con un punzón de 8 mm y se examinan bajo el microscopio. En 7 días todas las heridas fueron curadas, el control (en seco) y experimental (húmedo). A los 5 días había más curación en el grupo experimental, 

En el momento de estos experimentos el rigor experimental no estaba tan bien desarrollado como lo esta hoy. Hay una serie de problemas con estos experimentos y su interpretación. 

En primer lugar sólo un número limitado de comparaciones se realizaron. Es posible que sólo dos cerdos se hayan utilizado y los resultados positivos en humanos sólo se refieren a tres voluntarios. En biología hay una considerable variación natural entre los sujetos y es importante que estas comparaciones se realicen muchas veces más para asegurar que los hallazgos no son al azar. 

En segundo lugar, los observadores no fueron cegados en cuanto a que heridas eran experimentales y cuales control. En estos estudios no ciegos, como existe un potencial real para las expectativas del observador puede influir en los resultados. Este suele ser un error involuntario en el que el observador tiende a equivocarse al reportar los resultados que se esperan. Hoy en día cegar al observador se considera esencial.

Si aceptamos los resultados, entonces la única conclusión de que podemos hacer es que las heridas de espesor parcial en cerdo blanco y la parte interna del antebrazo de voluntarios humanos pueden sanar un poco más rápido cuando están cubiertas de polietileno y esto puede ser potenciado si los antibióticos tópicos se aplican en primer lugar. 

Este es un largo camino desde la situación actual en donde se considera que las heridas cicatrizan antes con ambiente húmedo, cualquiera que sea su causa  o  enfermedades del paciente. Es evidente que hay un abismo entre estas heridas experimentales en cerdos y hombres jóvenes y sanos, y las condiciones de la curación de una úlcera en la pierna con insuficiencia venosa y la enfermedad arterial complicada por la diabetes y el tabaquismo. 
Las úlceras son también por la pérdida de definición espesor del epitelio y las heridas totalmente diferente en términos de curación en comparación con las heridas de espesor parcial descriptor en estos experimentos. 

Finalmente, incluso si aceptamos que la cicatrización de la herida en ambiente húmedo ha tenido un impacto significativo en estos experimentos se traduce esto en la diferencia del mundo real cuando se trata de heridas en pacientes. En estos experimentos todas las heridas se han curado en ambiente húmedo o seco y la única ventaja era de 2 días en el grupo de ambiente húmedo. 

Una gran industria ha crecido en torno al concepto de curación de las heridas en ambiente húmedo. A veces se puede sentir y oír en la literatura y en la clínica, como si no hubiera otra manera de que una herida pudiera curar, cuando en realidad las pruebas que sustentan este enfoque son escasas y experimentales. Ninguno de estos estudios con frecuencia citado, demuestra que la cicatrización de heridas en ambiente húmedo es una herramienta útil en la curación de heridas en pacientes, aunque es poco probable que sea perjudicial. El polietileno fue el apósito que creaba el ambiente húmedo y que era de uso común, ya que es barato y abundante, pero los costos asociados con el cuidado de heridas son muy altos. Entonces la pregunta actual es: ¿Hay en la actualidad cientos de productos de uso corriente, con escasa evidencia para apoyar su uso?



  • Winter GD. Formation of the scab and the rate of epithelization of superficial wounds in the skin of the young domestic pig. Nature 1962; 193: 293-294.
  • Hinman CD, Maibach H. Effect of air exposure and occlusion on experimental human skin wounds. Nature 1963; 200: 377-378.
  • Parnham A. Moist wound healing: does the theory apply to chronic wounds. J Wound Care 2002; 11: 143-146.


domingo, 10 de mayo de 2015

¿Tendrá la Heparina un papel en el tratamiento de las úlceras venosas?


Parece que no está todo dicho con respecto al tratamiento de las úlceras venosas. La práctica actual se basa en el uso de terapia compresiva, manejo del exudado y carga bacteriana mediante apósitos adecuados, y técnicas quirúrgicas.  Acaba de ser publicado un interesante estudio que atribuye un posible efecto positivo a la administración sistémica de heparina de bajo peso molecular (HBPM) en la cicatrización de las úlceras de etiología venosa. (Serra R, et al. Low molecular weight heparin improves healing of chronic venous ulcers especially in the elderly. Int. Wound J 2015; 12:150-153 doi: 10.1111/iwj.12071)



La investigación se ha llevado a cabo en Catanzaro (Italia) sobre 284 pacientes con úlceras venosas, con 4 años de periodo de reclutamiento y 5 años adicionales de seguimiento. El estudio se inició en 2003 y finalizó el seguimiento de pacientes en 2011, y ahora empieza a ver la luz sus resultados.



Se trata de un ensayo clínico aleatorizado, pero sin cegamiento, en el que se evaluó el efecto sobre la cicatrización de las úlceras del tratamiento con una HBPM (nadroparina) administrada vía subcutánea 1 vez al día durante 12 meses.  Todos  los pacientes, tanto del grupo experimental (HBPM) (N=142)  como del grupo control (N=142) recibieron la misma pauta de tratamiento (excepto la heparina): terapia compresiva continuada los 5 años y cirugía (superficial o subfascial) la mayoría de ellos, según indicación en cada paciente.  Ambos grupos  fueron equivalentes al inicio.



Los resultados obtenidos son prometedores: Úlceras cicatrizadas, un 83,8 %  en el grupo tratado con heparina, frente a un 60,5 % en grupo control. La velocidad de cicatrización fue de 1,3 cm2 / semana en el grupo de heparina y de 0,87 cm2 / sem. en control (diferencias significativas con p<0,0001).  El aumento en el porcentaje de úlceras cicatrizadas fue especialmente importante en el grupo de pacientes de más edad: entre 65 y 79 años:  87,1% (HBPM) frente a 58,2 % (control);  y en mayores de 80 años: 91,1% (HBPM) frente a 27,7% ( control).



También es importante resaltar que hubo diferencias a favor del grupo tratado con HBPM en la tasa de recurrencia a 5 años; que globalmente  fue del 26,7% (HBPM) frente al 59,1% (control); pero entre los mayores de 80 años fue de 21,0% (HBPM) frente al 80,5% ( control).





No se produjeron efectos adversos relacionados con el tratamiento con HBPM, tales como sangrado, osteoporosis o plaquetopenia).



Este efecto beneficioso del tratamiento con  heparina había sido estudiado antes en pacientes con úlceras a los que se realizó una cirugía de injerto cutáneo, pero no en pacientes con úlceras venosas en fases iniciales ( Serra R, Buffone G, de Franciscis A, Mastrangelo D, Vitagliano T, Greco M, de Franciscis S. Skin grafting followed by low-molecularweight heparin long-term therapy in chronic venous leg ulcers. Ann Vasc Surg 2012;26:190–7.)



 Son conocidos los efectos fisiológicos de la heparina sobre la reparación del endotelio vascular, actividad anti-inflamatoria y de estimulación de la angiogénesis, pero no está claro cuál seria el papel de esta sustancia en la cicatrización de las úlceras. Los autores lanzan la hipótesis de que en las úlceras venosas ya establecidas podrían predominar fenómenos de micro-trombosis locales que impiden el avance en la cicatrización de la herida; a diferencia de las fases iniciales en que predominan la inflamación y la hipoxia.



Aunque el estudio tiene algunas limitaciones (por no tener cegamiento, no uso de placebo y una muestra de pacientes pequeña y de un solo centro) , su diseño robusto , con un largo periodo de seguimiento, permite tener en cuenta estos resultados.  Seguramente será necesario probar este tratamiento en ensayos clínicos multi-céntricos y con muestras más grandes, pero es posible que la heparina de bajo peso molecular puede jugar un papel importante en el tratamiento de las úlceras de etiología venosa, sobre todo entre las personas de mayor edad.



domingo, 26 de abril de 2015

Miel en el tratamiento de heridas: actualizando evidencias



by LEU
La eficacia de la miel (como producto sanitario bien en forma de apósitos o en forma de solución viscosa) en el tratamiento de diversos tipos de heridas es un tema sujeto a controversia. A pesar de referencias históricas que citan su uso, hasta hace poco tiempo las evidencias científicas no dejaban de ser anecdóticas y no permitían tomar decisiones fundamentadas.

Sin embargo el número de investigaciones sobre el uso de productos con miel para tratar heridas ha aumentado en los últimos años, así como el interés de la comunidad científica. Lo demuestra el hecho de que el Grupo de úlceras de la Colaboración Cochrane ha realizado hasta 3 revisiones sistemáticas sobre el tema (en 2008, en 2013 y en 2015, las más reciente).

En esta entrada repasaremos las principales conclusiones de la última revisión sistematica realizada (Jull A, Cullum N, Dumville J, Westby M, Deshpande S, Walker N. Miel como tratamiento tópico para heridas. Cochrane Database of Systematic Reviews 2015 Issue 3. Art. No.: CD005083. DOI: 10.1002/14651858.CD005083). 

Se examinaron las pruebas acerca de los efectos de la aplicación de miel en la cicatrización de cualquier clase de herida. Se encontraron 26 estudios (ensayos aleatorizados o cuasi-aleatorizados) con un total de 3011 pacientes con diferentes tipos de heridas. La miel se comparó con muchos tratamientos diferentes en los estudios incluidos.

Se ha utilizado el sistema GRADE para establecer los nivel de evidencia:

-       Alta calidad: Es muy poco probable que futuras investigaciones cambien la confianza en la estimación del efecto.
-       Calidad moderada: Es probable que futuras investigaciones puedan modificar nuestra confianza en la estimación del efecto y pudiera cambiar su valor.
-       Baja calidad: Es muy probable que futuras investigaciones modifiquen nuestra confianza en la estimación y cambiar su valor.
-       Muy baja calidad: Hay incertidumbre sobre la estimación de efecto.

Las evidencias actuales del efecto del uso de apósitos de miel en diferentes tipos de heridas son

-       Evidencias de alta calidad
o   Quemaduras de espesor parcial. Tratadas con apósitos de miel cicatrizan mas rápido (4,7 días menos) que con apósitos convencionales (film de poliuretano, gasa de parafina, o lino estéril). Aunque estos productos no serían los tratamientos más eficaces en la cicatrización de quemaduras, y no se han hecho estudio de la miel frente a tratamientos más eficaces.

o   Quemaduras tratadas con apósitos de miel NO hay diferencias en el riesgo de cicatrización (RR 1,0; IC95% 0,98 – 1,02) respecto al tratamiento con Sulfadiacina de plata. En este sentido, habría algunas evidencias de la Sulfadiacina de plata podría retrasar la cicatrización de quemaduras.

-       Evidencias de calidad moderada
o   Heridas post-operatorias infectadas tratadas con miel cicatrizaron mas rápidamente que con lavados con antisepticos y apósitos de gasa (RR de cicatrización 1,69; IC95%: 1,1 – 2,61) y con menos efectos adversos.

-       Evidencias de muy baja calidad
o   Úlceras por presión tratadas con miel cicatrizan más que las tratadas con solución salina (RR de cicatrización 1,41; IC95% : 1,05 – 1,90).

o   Gangrena de Fournier tratada con miel cicatrizó mas rápido (8 días menos de media) que las tratadas con solución de Eusol (hipoclorito).

No hay evidencias concluyentes del efecto de la miel con respecto a los productos con los que se comparó  en:

-       Ulceras venosas de las piernas.
-       Heridas agudas menores.
-       Úlceras de pie diabético
-       Úlceras por Leishmania
-       Heridas crónicas mixtas.

Por tanto, actualmente no es posible establecer conclusiones generales sobre el efecto de la aplicación de miel en la cicatrización de heridas, debido a que muchos de los estudios son de baja calidad metodológica. El efecto favorable de los apósitos de miel en la cicatrización de quemaduras de espesor parcial necesitaría confirmación frente a productos de tratamiento más eficaces que los usados en estos estudios (gasa parafinada, film poliuretano) como serian apósitos de hidrogel u otros.

Es necesaria más investigación y con mejores diseños en los estudios, sobre la eficacia de la miel sobre diversos tipos de heridas.

¿Cuál es vuestra experiencia en el empleo de productos de miel en el tratamiento de heridas? Dejad vuestros comentarios.

 

domingo, 12 de abril de 2015

La prevención de las úlceras de pie diabético empieza con el auto-cuidado



 Por Makeda Carayol
Las úlceras neuropáticas o de pie diabético es una de las complicaciones más frecuentes entre los pacientes con diabetes.  Una vez que las úlceras aparecen la calidad de vida de la persona con diabetes se ve muy reducida, e incluso pueden conducir a amputaciones de la extremidad inferior.

Un correcto auto-cuidado de los pies es un elemento fundamental en la prevención de estas lesiones, y debe formar parte de cualquier programa de educación diabetologica y de las recomendaciones de las guías de prevención de las úlceras de pie diabético  . Para que este auto-cuidado de los pies sea eficaz es necesario que los pacientes tengan los conocimientos suficientes y sepan realizarlo. Y en este punto, con frecuencia, hay importantes lagunas, y los profesionales sanitarios (enfermería, podología, principalmente) muchas veces asumen que los pacientes tienen estos conocimientos o saben aplicar las recomendaciones, sin una comprobación adecuada. Para abordar este problema se acaba de publicar un cuestionario en español que permite valorar de una forma fiable, el grado de conocimiento de los pacientes diabéticos respecto al auto-cuidado de los pies.

El cuestionario de Autocuidados de los pies en diabéticos de la Universidad de Málaga (DFSQ-UMA, por sus siglas en inglés) ha sido desarrollado y validado por un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Málaga ( Navarro-Flores E, Morales-Asencio JM, Cervera-Marín JA, Labajos-Manzanares MT, Gijón-Nogueron G. Development, validation and psychometric analysis of the diabetic foot self-care questionnaire of the University of Malaga, Spain (DFSQ-UMA). Journal of Tissue Viability. 2015. 24:24-34.). En el articulo se puede encontrar el cuestionario completo en su versión en español.

Este cuestionario consta de 16 preguntas, con 5 opciones de respuesta cada una, que permiten valorar los comportamientos desde “Muy inadecuados” hasta “Muy adecuados”. Consta de 3 factores: higiene del pie, cuidado del pie, y uso de calzado y calcetines.  Inicialmente este instrumento se ha validado únicamente en población de diabéticos que no han sufrido ninguna amputación de dedos debido lesiones en los pies, por lo que sería necesario probarlo en este subgrupo de diabéticos que ya han tenido complicaciones serias. 

Sin duda, este cuestionario es un instrumento muy útil en la práctica clínica de los profesionales implicados en la prevención y el manejo de las lesiones del pie en diabéticos, para personalizar la enseñanza del auto-cuidado de los pies por las personas con diabetes.





lunes, 16 de febrero de 2015

La fiabilidad de los dos métodos de observación de eritema no blanqueante:Categoria I úlcera de presión



Un tema que sigue estando de candente actualidad. ¿son fiables los sistemas de diagnostico de UPP de categoria I ?

El articulo publicado por Katrien Vanderwee,  Grypdonck, Dirk De Bacquer y Tom Defloor en el 2006 y titulado The reliability of two observation methods of nonblanchable erythema, Grade 1 pressure ulcer, trata de orientarnos hacia la mejor practica.


La identificación precisa de eritema no blanqueante (NBE) es esencial en la prevención de úlceras por presión.
Este estudio evaluó la fiabilidad  entre un investigador y enfermeras capacitadas en la observación de eritema  que palidece y NBE y examinó la validez predictiva y el nivel de acuerdo entre dos métodos de observación para NBE.
Los resultados sugieren que el método de disco transparente se debe preferir el método del dedo.
La fiabilidad entre entre el investigador y las enfermeros era sustancial y fue mayor para las observaciones en el sacro que para los en los talones.
El nivel y años de experiencia como enfermera  no parecen influir en la fiabilidad entre el disco de plástico transparente.
La concordancia entre el método de disco transparente y el método del dedo fue alta.
Más NBE se observó con el método de disco transparente, y el proceso dinámico era visible inmediatamente a través de el disco de plástico transparente.

Los resultados del estudio han demostrado que es importante dar una formación clara y comprensible sobre la observación de NBE. Esta sesión de entrenamiento debe consistir en una teórica parte y una parte práctica, en la que el método de observación usados se demuestra. La misma sesión de entrenamiento puede ser se aplica a todos los niveles de personal de enfermería
De este estudio, se ha hecho evidente que la observación de los talones de un paciente acostado en posición supina es difícil y puede dar lugar a errores de clasificación. Los talones deben ser observados si el paciente se encuentra en posición lateral. Esto mejorará la visibilidad de eritema en los talones.
Dadas las ventajas sugeridas del plástico transparente método de disco en la observación de NBE, este método de observación se debe preferir el método dedo.

martes, 10 de febrero de 2015

La perfusión arterial periférica: ¿es adecuada para la curación de la herida?


Articulo de DeAnna Holtman publicado en el 2008, en el que se plantea el diagnostico y el tratamiento de las ulceras de pierna.
Cabria preguntarse ....¿ si todas estas medidas están vigentes hoy en día?

 
La Enfermedad oclusiva arterial periférica- Peripheral arterial occlusive disease (PAOD) pueden inhibir gravemente o impedir la curación de las extremidades inferiores y ulceraciones del pié. La historia y los hallazgos físicos en consonancia con PAOD se examinan y las características típicas de las ulceraciones isquémicas,  venosas, y neuropáticas se comparan y contrastan. Se resumen las pruebas técnicas de diagnóstico no invasivas utilizadas actualmente para confirmar el diagnóstico de PAOD.

CONCLUSIONES
  • Un paciente con una úlcera del pie, que tenga un valor  importante de insuficiencia arterial, suficiente como para retrasar o impedir la curación, debe ser referido a un especialista vascular para una nueva evaluación. 
  • A menos que  una abrumadora infección esté presente, el desbridamiento de heridas se aplazará hasta que la perfusión arterial se haya restaurado.    
  • Mediante la eliminación de tejido necrótico se hará  una herida aún más grande, que también será incapaz de sanar. 
  •  Las úlceras arteriales y el tejido  gangrenoso seco deben mantenerse seco. Los apósitos que promueven la cicatrización húmeda de la herida tienden a promover el crecimiento bacteriano y pueden exponer la herida y los tejidos circundantes a la infección.
Además, la terapia de compresión, un pilar en el tratamiento de úlceras venosas de estasis, debe utilizarse con precaución en las ulceraciones con enfermedad oclusiva. 

  • Aquellos con un ITB (índice tobillo-brazo) de  0,8  o más puede y debe ser tratada con compresión de hasta 35 mmHg-40 mmHg. 
  • Compresión de 17 mmHg-25 mmHg pueden ser utilizados en aquellos pacientes con una ITB <0,8 pero> 0.5. 
  • La compresión (vendaje) no debe utilizarse en aquellos con una ITB <0.5.
Es importante que los médicos sean capaces de identificar con precisión las ulceraciones que no son susceptibles de curar sin revascularización. Por lo tanto, una rápida referencia a especialista vascular se puede hacer esperar a promover la preservación de las extremidades.



martes, 3 de febrero de 2015

Empleo de pomada antibiótica, parafina o nada en la cura de herida quirúrgica limpia. Cuestión a debate

Articulo que a tiene unos años pero que sigue vigente. Tendríamos que preguntarnos...... en nuestra practica diaria lo hacemos así??

Randomized clinical trial of the effect of applying ointment to surgical wounds before occlusive dressing.
Dixon AJ, Dixon MP, Dixon JB. Br J Sur. 2006;23:205-15.

Objetivos
Se ha realizado un ensayo clínico aleatorizado y enmascarado para evaluar el efecto de aplicar pomada antibiótica a una herida antes de colocar un apósito adhesivo, y se ha comparado con el efecto de no utilizar pomada o de utilizar parafina estéril.
Método. En el ensayo participaron 778 pacientes con 1.801 heridas quirúrgicas límpias. En 510 de las heridas suturadas de 247 pacientes no se aplicó pomada alguna; en 729 heridas (269 pacientes) se puso parafina, y en 562 heridas (262 pacientes) pomada con mupirocina. Tras la retirada de la sutura se valoró la infección de la herida, cicatriz, hemorragia, dehiscencia y otras complicaciones. A los 6-9 meses de la cirugía se encuestó a los pacientes para valorar las heridas, con una tasa de respuesta del 74%. 
Resultados. No hubo diferencias significativas en los resultados para los objetivos evaluados. La tasa de infección fue del 1,4% para la cura sin pomada, del 1,6% para la cura con parafina y del 2,3% para la cura con mupirocina (p = 0,490). La tasa total de complicaciones fue del 3,5, 4,7 y 4,8% para sin pomada, parafina y mupirocina, respectivamente (p = 0,590). El 10,9, 10,3 y 8,2% de los pacientes, respectivamente, tuvo una perspectiva neutral o negativa de sus heridas a los 6-9 meses de la cirugía
(p = 0,650). No hubo diferencias en el dolor postoperatorio, grado de molestias o en el nivel de satisfacción con el tratamiento.
Conclusión. Aplicar pomada en una herida quirúrgica antes de colocar un apósito oclusivo no beneficia al paciente. En vista del riesgo de resistencia antibiótica, el tratamiento con crema de mupirocina no está indicado para heridas quirúrgicas limpias.



viernes, 2 de enero de 2015

Prevalencia de las úlceras por presión en España



Iniciamos el año 2015 en Evidencia y heridas con un avance del articulo que recoge los principales resultados del 4º estudio epidemiológico sobre las úlceras por presión en España, desarrollado por GNEAUPP en el año 2013.

Como primicia presentamos un avance del articulo que pronto estará disponible en Gerokomos y en que se podrán consultar los datos completos.

Pancorbo-Hidalgo PL, García-Fernández FP, Torra i Bou JE, Verdú Soriano J, Soldevilla-Agreda JJ. Epidemiologia de las úlceras por presión en España en 2013: 4º estudio nacional de prevalencia. Gerokomos. 2014. 25(4)




Los objetivos del estudio fueron:

 1) Establecer la prevalencia de úlceras por presión (UPP) en hospitales, centros socio-sanitarios (CSS) y atención primaria en España. 2) Determinar la frecuencia de UPP nosocomiales (generadas durante la estancia en hospitales o CSS). 3) Describir las características de los pacientes y de las lesiones identificadas.

La metodología empleada fue mediante una encuesta epidemiológica, transversal, mediante cuestionario dirigido a profesionales que trabajen en centros sanitarios y socio-sanitarios, públicos o privados, en España. Realizado entre 1 de Marzo y 31 de Mayo de 2013. Variables: descripción de los centros, población ingresada o atendida y pacientes con UPP, características demográficas y clínicas de los pacientes. Se calcula prevalencia bruta y prevalencia media para cada uno de los 3 niveles asistenciales.

Algunos de los principales RESULTADOS obtenidos:
 
  Se obtuvieron 509 cuestionarios válidos, un 66,7% son de hospitales, un 21,6% a atención primaria y un 16,7% a CSS. Las cifras de prevalencia obtenidas son: en hospitales, en adultos 7,87% (IC 95% 7,31- 8,47%); en unidades pediátricas de hospitales, 3,36% (IC95% 1,44- 7,61%); en CSS 13,41% (IC95% 12,6 – 14,2%); y en atención primaria, 0,44% (IC 95% 0,41 – 0,47%) entre mayores de 65 años y 8,51% (IC 95% 7,96 – 9,1%) entre pacientes en programas de atención domiciliaria.

 La prevalencia es más alta en UCI, llegando al 18%. Son UPP nosocomiales, un 65,6% del total y solo un 29,4% se han producido en los domicilios. El mayor porcentaje de las lesiones es de categoría 2, con un tiempo de evolución de 30 días (mediana)  y un área de 6 cm2 (mediana).

Como conclusiones
  •  La prevalencia de UPP en España, no ha disminuido en 2013 respecto a años anteriores, e incluso se ha duplicado en los CSS
  • En hospitales, las UCI son las unidades con mayor prevalencia. 
  • En los CSS, hay una prevalencia más alta en los privados frente a los públicos. 
  • Casi dos tercios de todas las UPP son de origen nosocomiales (hospitales o CSS), indicando un fallo en la prevención de estas lesiones.


Pedro L. Pancorbo Hidalgo
Miembro del comité director del GNEAUPP.
Profesor del departamento de Enfermería en la Universidad de Jaén.
Responsable del Grupo de investigación "Enfermería  e innovación en cuidados de salud" CTS-464 del Plan Andaluz de Investigacion, Desarrollo e innovacion.