viernes, 2 de diciembre de 2016

Evidencia del uso de AAS en el tratamiento de las lesiones de origen venoso

Oral aspirin for treating venous leg ulcers

Oliveira Carvalho PE, Magolbo NG, De Aquino RF, Weller CD. Oral aspirin for treating venous leg ulcers. Cochrane Database of Systematic Reviews 2016, Issue 2. Art. No.: CD009432. DOI: 10.1002/14651858.CD009432.pub2.

La aspirina tiene algunas propiedades bien conocidas, incluyendo: alivio del dolor (analgésico), reducir la inflamación y la fiebre, y servir como anti-coagulante. Existe base científica para decir que el tratamiento con aspirina puede mejorar el tiempo de curación y disminuir el número de episodios recurrentes de las lesiones en miembros inferiores de origen venoso.El  bajo costo de la aspirina y el uso de este medicamento como coadyuvante a la compresión , lo convierten en un agente preventivo asequible para las personas con con estas lesiones en todos los países.

En una reciente revisión de la Cochrane en la que se incluyeron  ensayos clínicos controlados y aleatorios (ECA) que compararon aspirina oral con placebo o ninguna intervención de fármaco (en presencia o ausencia de terapia de compresión) para el tratamiento de personas con úlceras venosas de pierna, se encontraron 62 estudios. 
Se incluyeron dos ECA de aspirina oral (300 mg / día) administrados además de la compresión , en comparación con la compresión y el placebo, o la compresión sola. 
Hasta la fecha, el impacto de la aspirina ha sido examinado en dos ensayos clínicos aleatorios, ambos con un pequeño número de participantes. 

El primer ECA se realizó en el Reino Unido (n = 20) e informó que la administración diaria de aspirina (300 mg) además de vendajes de compresión aumenta tanto la tasa de cicatrización, como el número de participantes curados en comparación con el placebo. 38% de los participantes que recibieron aspirina curaron completamente en comparación con 0% en el grupo placebo. 
El estudio identificó los beneficios potenciales de tomar aspirina como un complemento a la compresión, pero el tamaño de la muestra era pequeño, y ni el mecanismo por el cual la aspirina mejoró la cicatrización y sus efectos sobre la recurrencia fueron investigados. 

En 2012 un ECA en España (n = 51) comparó la administración diaria de aspirina (300 mg) además de los vendajes de compresión con una compresión solo durante un período de cinco meses. Hubo poca diferencia en las tasas de cicatrización completa entre los grupos (21/28 aspirina y 17/23 vendajes de compresión solo), pero el tiempo promedio de curación fue más corto (12 semanas en el grupo tratado vs 22 semanas en el grupo de compresión) y el tiempo promedio de recurrencia fue mayor en el grupo de aspirina (39 días en comparación con 16,3 días en el grupo de compresión solamente). Aunque este ensayo proporciona algunos datos limitados sobre el uso potencial de la terapia con aspirina, el tamaño de la muestra (sólo 20 pacientes) era demasiado pequeño para que pudieran sacar conclusiones significativas. Además, los pacientes sólo fueron seguidos durante 4 meses y no había información sobre los resultados con el placebo.

No es de extrañar que los revisores concluyeran  que la baja calidad de los ensayos indicaran que actualmente no hay suficientes evidencia para sacar conclusiones definitivas sobre los beneficios  de la aspirina oral en la curación y la recurrencia de las úlceras venosas de la pierna.



miércoles, 30 de noviembre de 2016

¿Doppler o pulsioximetria para diagnosticar la enfermedad arterial periférica?


Utilidad de la pulsioximetría en el cribado de enfermedad arterial periférica en pacientes ingresados en servicios de medicina interna

Carlos E. Alvarez, Gema Verdú y Javier Ena
Servicio de Medicina Interna, Hospital Marina Baixa, Villajoyosa, Alicante, España





Introducción: El índice tobillo-brazo medido mediante Doppler es la prueba recomendada en el cribado de la enfermedad arterial periférica, pero requiere un equipo adecuado y un entrenamiento específico del examinador. 
En este estudio hemos evaluado la utilidad de la pulsioximetría como un método diagnóstico más fácil y sencillo para realizar este cribado.

Métodos: Se estudiaron 110 individuos, seleccionados mediante muestreo oportunístico entre los pacientes ingresados en el servicio de medicina interna. Se incluyeron pacientes mayores de 50 años de edad con al menos un factor de riesgo cardiovascular adicional. Se excluyeron pacientes con enfermedad cardiovascular conocida. 
Se midió la saturación arterial de oxígeno (SaO2) con un pulsioxímetro digital de bolsillo en las 4 extremidades, con el paciente en decúbito supino y tras elevar los miembros inferiores 30 cm sobre el plano horizontal. 
Se consideró anormal una diferencia de SaO2 mayor del 2% entre los miembros superiores y los inferiores. Se determinó el índice tobillo-brazo mediante un Doppler portátil.

Resultados: La prevalencia de enfermedad arterial periférica fue del 10% (intervalo de confianza [IC] al 95%, 6-14%). La pulsioximetría tuvo una sensibilidad del 12% (IC 95%, 4-37%), una especificidad del 67% (IC 95%, 60-74%), una razón de verosimilitud positiva de 0,43 (IC 95%, 0,11- 1,19), una razón de verosimilitud negativa de 1,27 (IC 95%, 0,91-1,45) y un área bajo la curva operador-receptor de 0,75 (IC 95%, 0,67-0,82).

Conclusiones: La pulsioximetría digital tuvo escasa precisión en el diagnóstico de la enfermedad arterial periférica. Es necesario buscar sistemas de diagnóstico alternativos al índice tobillobrazo para identificar pacientes con enfermedad arterial periférica.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Prevención , basada en la evidencia, de las úlceras por presión en unidades de cuidados intensivos


Evidence-Based Prevention of Pressure Ulcers in the Intensive Care Unit.

KAREN L. COOPER, RN, MSN, CCRN, CNS, WOCN




El articulo de Cooper trata el desarrollo de úlceras de presión en estadio III o IV que se considera actualmente un evento adverso. Pacientes con cuidados críticos están en alto riesgo de desarrollar úlceras de presión debido al uso creciente de dispositivos, la inestabilidad hemodinámica y el uso de medicamentos vaso-activos , hace que existen otros factores de riesgo asociados a los ya conocidos y que se encuentran en las escalas de Braden, Waterlow y Jackson-Cubbin usadas para determinar el riesgo de úlceras por presión en el cuidado crítico. 
Este artículo aborda factores de riesgo, escalas de riesgo y sobre todo una nueva clasificación de las UPP en donde se incluye por primera vez las ulceras de Kennedy.


La úlcera terminal de Kennedy no está actualmente descritas ni incluidas en las guías nacionales o internacionales y ni tan siquiera en las directrices de prevención o tratamiento, pero las enfermeras de cuidados críticos deben clasificar estas lesiones como una posible Úlcera de presión que puede observarse en pacientes en los que la muerte es inminente.



Para acceder a articulo completo pincha aqui

martes, 8 de noviembre de 2016

Visión y experiencia de enfermeras coordinadoras de unidades de heridas crónicas

Introducción: Las heridas crónicas son un problema de salud pública que ha afectado y afecta tanto a pacientes como a cuidadores a lo largo de la historia, y su cuidado es valorado principalmente por enfermeras. La creación de unidades especializadas en el cuidado de este tipo de lesiones debe ir acompañada del concepto de liderazgo por parte de la enfermera formada, junto con un equipo multidisciplinar al que hacer partícipe de todo el proceso. 


Objetivos: Describir la experiencia e inquietudes de las enfermeras coordinadoras de unidades de heridas nacionales e internacionales y comprender el liderazgo de una enfermera en el equipo multidisciplinar. 

Metodología: Estudio cualitativo fenomenológico descriptivo con entrevistas semiestructuradas y análisis de datos mediante codificación, categorización y saturación de datos utilizando el software Atlas-ti 7.0. 

Resultados: Se obtuvieron 25 códigos y 6 categorías agrupados en tres temas principales: individual, grupal/colectiva, paciente/cliente. 

Conclusiones: La enfermería está capacitada para liderar unidades de heridas dada su competencia, siempre trabajando dentro de un equipo multidisciplinar y proporcionando una visión holística del paciente para conseguir un abordaje adecuado en prevención y/o tratamiento de este tipo de lesiones.

Gonzalo Esparza Imas, Adrián Fuentes Agúndez, María Jesús Morales Pasamar y Juan Manuel Nova Rodríguez 
Visión y experiencia de enfermeras coordinadoras de unidades de heridas crónicas
Gerokomos. 2016;27(3):127-130



domingo, 31 de enero de 2016

Análisis coste efectividad de la terapia tópica de presión negativa para el tratamiento de las úlceras venosas de pierna Informes de Evaluación de Tecnologías Sanitarias.



Análisis coste efectividad de la terapia tópica de presión negativa para el tratamiento de las úlceras venosas de pierna Informes de Evaluación de Tecnologías Sanitarias.

Objetivo
Realizar un análisis coste-efectividad de la terapia de presión tópica negativa frente a los apósitos de cura en ambiente húmedo en el tratamiento de las úlceras venosas de pierna en pacientes hospitalizados.

Conclusiones
En pacientes hospitalarios con úlceras venosas de pierna, el tratamiento con TPN es dominante frente al tratamiento con CAH para el escenario uno (en el que se tiene en cuenta el coste de hospitalización) o coste-efectivo para el escenario dos (en el que no se tiene en cuenta el coste de hospitalización) según los umbrales de confianza recomendados por la Comisión sobre Macroeconomía y Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS).


Gutiérrez Iglesias A, Bayón Yusta JC, Quesada Ramos C, Berenguer Rodriguez J J Mateos del Pino M, Galnares Cordero L. Análisis coste efectividad de la terapia tópica de presión negativa para el tratamiento de las úlceras venosas de pierna. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
Servicio de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del País Vasco; 2015. Informes de Evaluación de Tecnologías Sanitarias: OSTEBA.


sábado, 30 de enero de 2016

Un estudio asegura que las suturas son más seguras que las grapas para cerrar las cesáreas.


El uso de grapas aumenta la cantidad de aperturas o infecciones en mayor medida que el cierre con suturas absorbibles, por lo que la sutura se considera el método más seguro para cerrar las heridas provocadas por las cesáreas, según un estudio publicado en Obstetrics & Gynecology por un equipo de la Universidad de Alabama en Birmingham (EE.UU.). El autor principal, Alan T. N. Tita, ha explicado a Reuters que «antes se utilizaban grapas en la mayoría de las cesáreas, pero ahora se sutura».
Dado que el parto por cesárea es bastante común, hasta una mínima apertura de la herida se transformaría en una fuente importante de morbilidad y gastos. Las grapas y las suturas se utilizan para cerrar las incisiones sin que exista un consenso real respecto a cuál es el mejor método para el dolor, el resultado estético y las complicaciones de la herida, ni estudios bien realizados.
El nuevo ensayo incluyó a 398 mujeres con cesáreas programadas o de urgencia. Al azar, a las pacientes se les realizó una sutura subcuticular o se les colocaron grampas en la herida. Cuatro mujeres a las que se les debía coser la herida se les colocaron grapas, pero fueron incluidas en el primer grupo según el principio de intención. Si la capa subcutánea tenía más de 2 centímetros de espesor, se cerraba con una sutura con poliglactina 910 3-0. Al tercer o cuarto día, antes del alta del hospital, las grapas se reemplazaron con cinta adhesiva. Ambos grupos tenían las mismas características, pero la cesárea duró 10 minutos más si se realizaba con las suturas.
Infección
Entre las cuatro y seis semanas siguientes al parto, el equipo pudo evaluar a 350 pacientes (88%). El principal criterio de valoración combinado de la apertura o la infección de las heridas se registró en 26 mujeres tratadas con grapas y en 10 tratadas con sutura. Además, las aperturas de las heridas cerradas con grampas fueron significativamente más grandes y profundas que en las heridas suturadas. Los criterios secundarios (dolor, resultado estético y satisfacción individual) fueron similares en ambos grupos al momento del alta y al final del seguimiento.
Originalmente, el equipo iba a estudiar a 1.200 pacientes, pero el ensayo se detuvo antes por una mayor frecuencia del criterio de valoración primario. Las grapas fueron 2,5 veces más costosas que las suturas,aunque no se estimaron los costos hospitalarios totales teniendo en cuenta el mayor tiempo quirúrgico con las suturas, según ha explicado Tita.
Vincenzo Berghella, de la Escuela Jefferson de Medicina de Filadelfia(EE.UU.) quien no participó del estudio, cuestiona si extraer las grapas al tercer o cuarto día de la cesárea habría sido apresurado. Extraer las grapas a los 10 o 14 días demandaría otra consulta, ya que ese intervalo sería muy corto para un control postparto. En este sentido, Tita ha apuntado: «Nuestra experiencia demuestra que muchos obstetras extraen las grapas al momento del alta clínica, a los tres o cuatro días de la cesárea». Se desconoce si las grapas darían mejor resultado si permanecen más tiempo en la herida. El equipo de Berghella realizó un ensayo aleatorizado similar con 741 pacientes hace unos meses y aún está analizando la información. «Por ahora, la elección de usar grapas o suturas queda a discreción del cirujano», señaló el médico.